Diversidad funcional o la autogestión individual de nuestras vidas.

25 noviembre 2009

Dia Internacional contra la violencia de género.

Filed under: Divulgación — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 22:06

CONMEMORANDO EL DÍA INTERNACIONAL POR LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER CONTRA LA ESTERILIZACIÓN FORZOSA de LAS NIÑAS Y LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD


25 de noviembre 2009

Hoy, 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Foro Europeo de la Discapacidad (EDF) se une a la lucha contra todas las formas de violencia de género de la que miles de mujeres en la Unión Europea, y en todo el mundo, son víctimas.

A la luz de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las
personas con discapacidad (Artículo 12, Igual reconocimiento como persona
ante la ley; Artículo 16, Protección contra la explotación, la violencia y el abuso; Artículo 17, Protección de la integridad personal, y el Artículo 23, Respeto del hogar y de la familia), el EDF reconoce que la esterilización forzada es una forma de violencia que viola los derechos de  las personas con discapacidad a formar una familia, decidir el número de hijos que desean tener, acceso a la información sobre planificación familiar y reproducción , y conservar su fertilidad, en igualdad de condiciones que los demás.

En vista de lo anterior, el EDF declara:

• En varios países de Europa hay una clara evidencia de que la esterilización forzada sigue practicándose en muchas personas con discapacidad, sobre todo en las niñas y las mujeres con discapacidad intelectual o psicológica, sin su consentimiento o su comprensión del propósito específico de la operación médica, y bajo el pretexto del bienestar de la persona con discapacidad.

• Para muchas niñas y mujeres con discapacidad esta experiencia, a la que se ven obligadas contra su voluntad, intimidadas y presionadas, es una negación de su derecho a acceder a los servicios apropiados. Sus derechos humanos fundamentales, incluido el derecho a salvaguardar la integridad corporal y mantener el control sobre su salud reproductiva, son violados y eliminados, a veces sin siquiera darse cuenta.

• El consentimiento de los padres o la persona que representa a una muchacha o una mujer con discapacidad, cuando se solicite debido a que sea menor edad o previa incapacitació n legal, debe, en todos los casos, estar basada en el respeto de los derechos humanos y la voluntad de la mujer o niña con discapacidad. También es responsabilidad del personal médico en cuestión asegurarse de que la mujer o niña con discapacidad reciba la información adecuada sobre el hecho de que la cirugía o intervención médica, la llevará a ser esterilizada y las consecuencias de esto para el futuro.

• Las mujeres con discapacidad tienen el mismo derecho a la maternidad que otras mujeres. Servicios adecuados son la solución para garantizar que las mujeres con necesidad de apoyo puedan disfrutar de este derecho plenamente.

En vista de lo anterior, EDF pide:

• Que todos los poderes públicos revisen el marco jurídico que regula la esterilización forzada, aborden las cuestiones relativas al "consentimiento informado" y la "capacidad jurídica" para hacer los ajustes necesarios y cumplir con el espíritu y la obligación en virtud de la Convención, que requiere que los signatarios introduzcan las reformas legales que reconozcan que el respeto al hogar y la familia así como la dignidad y la integridad de las personas con discapacidad son derechos fundamentales que no pueden ser violados.

• Estudios para sacar a la luz la realidad de la esterilización en Europa en el caso de las personas con discapacidad, dichos estudios deberán incluir la perspectiva de género, edad y tipo de discapacidad y ofrecer datos estadísticos exactos sobre la esterilizació n forzada y terapéutica.

• Adoptar las medidas necesarias en materia de sensibilización, información y formación dirigidas tanto a las familias de las niñas y las mujeres con discapacidad que son más vulnerables y con mayor riesgo de sufrir la  esterilización forzada como a los profesionales, sobre todo profesionales de la salud y del ámbito jurídico, para garantizar que escuchen las voces de las niñas y las mujeres con discapacidad durante las investigaciones y procedimientos legales. Estas medidas se adoptarán en estrecha cooperación con las organizaciones representativas de las personas con discapacidad.

• Desarrollo de sistemas adecuados cuyo objetivo será el de garantizar que las mujeres embarazadas con discapacidad puedan obtener apoyo en la preparación de su maternidad y que las madres con discapacidad que necesitan apoyo para cuidar de sus hijos tengan acceso a una asistencia y servicios adecuados.

¡UNÁMONOS PARA PONER FIN A LA VIOLENCIA DE GÉNERO DE UNA VEZ POR TODAS!

¡JUNTAS PODEMOS!

Traducción al español realizada por AIES (www.asoc-ies. org) del original en inglés
http://www.edf- feph.org/ Page_Generale. asp?DocID= 13855&thebloc= 23097
Contacto EDF Maria Nyman | T +32 2 286 51 84 | E maria.nyman@ edf-feph. org
| http://www.edf-feph. org

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No basta con visibilizar, se precisa además, una buena crítica

Filed under: Artículos de opinión — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 14:37

REALIDAD DESFIGURADA

ANTONI GUTIÉRREZ RUBÍ

11-24.jpgLas noticias de Five Channel en la televisión pública británica fueron presentadas recientemente, y durante toda una semana, por James Partridge, presidente de Changing Faces, cuya cara está severamente desfigurada a causa de un accidente de coche que sufrió a los 18 años.

La BBC ha vuelto a liderar una apuesta innovadora en el terreno de la información pública, no exenta de polémica y de debate social. En una rápida encuesta de YouGov, al 44% de los espectadores habituales de ese informativo les pareció una buena idea la iniciativa; el 64% aseguraba que no cambiaría de canal a pesar del impacto visual causado por el rostro del presentador; y otro 20% reconoció que se sentiría muy incómodo ante la pantalla y dudaba de su capacidad para resistirlo.

El debate sobre el uso de duros testimonios personales para generar conciencia social no es nuevo. Durante años, las campañas de publicidad de la Dirección General de Tráfico (DGT) en España han sacudido nuestras sensibilidades hasta extremos difícilmente soportables. A pesar de ello, han obtenido resultados evaluables que siguen mejorando año tras año. Pero la experiencia de la BBC no pretende alertar sobre los peligros de la conducción temeraria, sino que estudia cómo la presencia habitual, en un canal de máxima audiencia, de personas estigmatizadas e invisibilizadas a causa de su físico puede favorecer el cambio de mentalidad y la modificación de actitudes prejuiciosas hacia ellas.

No es la primera vez que la televisión promueve la visibilidad de colectivos sociales minoritarios. La popular cadena musical MTV, a partir de una idea de Matt Stone y Trey Parker (creadores de la rompedora serie de culto South Park), ofreció a personas con discapacidad mental la conducción y presentación del programa norteamericano How’s your news? Fue un éxito total. De audiencia, claro.

Se plantean serias dudas sobre los límites de tales iniciativas o, mejor dicho, sobre su capacidad para conseguir cambios reales en nuestras opiniones, en nuestras conductas y en nuestra manera de ver el mundo y a las otras personas. La propia BBC, que ensaya la presencia de nuevos rostros, no ha tenido reparos en sustituir, hace unas semanas y en medio de una gran polémica, a presentadoras veteranas muy queridas y valoradas por la audiencia por otras caras simplemente más jóvenes. Hasta la ministra de Igualdad británica, Harriet Harman, tuvo que intervenir en la Cámara de los Comunes para pedir su reingreso por considerar que se había excluido a personas muy reconocidas simplemente por una cuestión de edad.

Hay algo perverso en el hecho de que no quepan las canas en la pantalla pero sí las cicatrices. Hay un riesgo grave para la ética pública si se confunde la necesaria igualdad con la mera visibilidad de lo que escapa de la “norma estética” y, al mismo tiempo, se evita la presencia en pantalla, por ejemplo, de personas con más peso, arrugas o canas de lo debido, supuestamente menos atractivas en términos de audiencia o de telegenia. Parece que esas canas son atractivas en ellos y, en cambio, un problema en ellas.

La invisibilidad de muchas personas que pertenecen a colectivos minoritarios, socialmente marginales o en riesgo de serlo, con graves lesiones faciales o corporales fruto de agresiones, accidentes o enfermedades, es un problema real. Y supone una nueva exclusión añadida contra la que hay que luchar buscando la plena normalización de su presencia en todos los ámbitos. También en los medios de comunicación, y más aún en los públicos. La lucha por la igualdad de todas las personas es una tarea inexcusable en una sociedad que no quiere ver, no quiere oír y no quiere escuchar aquello que la sacude moral, ética o estéticamente. La invisibilidad resulta mucho más cómoda y tolerable que el compromiso.

Pero la solución no puede ser, simplemente, la reivindicación de lo ignorado o invisible asociado a campañas concretas o a experiencias piloto, ya que puede quedar atrapada en la búsqueda de nuevas audiencias o de notoriedades que pueden ser contraproducentes.

Si la estrategia de comunicación, en este caso mediática y televisiva, se reduce a una combinación de una mayoría de imágenes y personas aceptables, en términos de marketing y posicionamiento, con un pequeño toque de otras imágenes y situaciones que bordean lo insólito o lo morboso, no hay avances reales. Y sí una posible manipulación de sentimientos.

La diversidad no debe tratarse simplemente como excepcionalidad puntual, a riesgo de ser la coartada ética o estética de lo políticamente correcto, mientras se mantienen en el fondo los estereotipos y los clichés de lo que se considera normal pero que enmascaran otras discriminaciones más sutiles. Necesitamos un debate profundo que apueste con valentía por abrir nuevos caminos que no tengan marcha atrás y que entienda la diversidad en todo su sentido y en todas sus manifestaciones.

Daniel Innerarity, profesor de filosofía y Premio Nacional de Ensayo en 2002, nos plantea en su libro La sociedad invisible la siguiente pregunta: “¿Qué es mejor, socialmente hablando, una buena observación o una buena crítica que genere nuevas teorías y formule los problemas de diferente manera para que sean posibles nuevas soluciones?” En definitiva, ver a quienes no se ve habitualmente en pantalla puede sorprendernos e incluso provocarnos desasosiego o dudas. Pero no garantiza, necesariamente, que pensemos en ello de manera crítica. La reflexión social es algo más que la digestión de las nuevas visibilidades. Necesitamos nuevas imágenes de realidades ignoradas, sí. Pero la diversidad real y cotidiana de nuestras sociedades, con toda su complejidad, es algo más que la visibilidad de los olvidados.

Antoni Gutiérrez Rubí es asesor de comunicación

Ilustración de Jordi Duró