Diversidad funcional o la autogestión individual de nuestras vidas.

10 marzo 2010

Está a tiempo de optar entre dar patadas a los derechos humanos o de sancionar sentando en el banquillo a los responsables de esta tropelía.

Filed under: Campaña en apoyo a Silvia y Manuel Rodriguez, Denuncia pública — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 14:56

CARTA AL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE EXTREMADURA

Asunto: Puesta en conocimiento, aclaraciones y búsqueda de soluciones a la situación de Silvia Rodríguez García

Sr. Fernández Vara:

Aunque tengo constancia de que no es la primera vez que le llegan noticias del caso que a continuación le expongo, me pongo en contacto con usted para poner en su conocimiento la situación de la que he hecho conocedor a diversos estamentos; entre ellos a representantes políticos nacionales, regionales y locales (Léase “Carta abierta a la clase política”) y que expongo a continuación, con el fin de intentar sumar voluntades para encontrar solución a la situación de mi hija Silvia y depurar posibles responsabilidades.

Silvia es una niña de 12 años que tiene reconocida una discapacidad del 33%, debido al trastorno por el déficit atencional que sufre (TDA). Este trastorno le afecta en muchos ámbitos de su vida, dada la inhabilidad que presenta en las llamadas funciones ejecutivas y que redundan, en un muy pobre rendimiento escolar y social, lo que le relega además a ser considerada “carne de cañón”, víctima propicia de acoso escolar (bullying) y poco atractiva para el grupo de sus iguales en general.

Silvia ha venido sufriendo en la escuela, constantes y sistemáticas muestras de aislamiento, exclusión, burlas, menosprecios, humillaciones y vejaciones. Asimismo y paralelamente a estos hechos, en ningún momento de su escolarización se le han dado los apoyos ni ayudas pertinentes; menos aún en forma de Necesidades Educativas Específicas que como afectada; y por la que tiene reconocida un 33% de discapacidad, contempla la famosa L.O.E. (entre otras Normas de obligado cumplimiento) sin obtener una respuesta eficaz y práctica del Sistema Educativo que ayude a poner fin a esta situación y a propiciar la progresiva integración e inclusión de la alumna en el ámbito escolar y, por ende, social.

Consecuencia de todo ello es que la niña ha sufrido un cuadro ansioso-depresivo que la ha llevado incluso a manifestar deseos de morirse, como constató en su día mediante parte de asistencia, vía urgencia, su pediatra, tras salir como tantas veces del colegio llorando por burlas, vejaciones, aislamiento y menosprecio generalizado.

Ante esta situación de acoso y exclusión, Silvia se ha visto obligada a abandonar el colegio, como ya anuncié en su día, al Jefe de Servicio de Inspección y Evaluación, por lo que no acude al mismo desde el pasado 10 de octubre de 2008 (17 meses) dado que ni siquiera se le dejó cambiar de aula el curso pasado ni de compañeros por ese clima tan nefasto. Tampoco se le intentó evaluar, dado que a pesar de ese cuadro ansioso-depresivo la niña siguió trabajando en casa, esforzándose notablemente.

En este curso actual; y a pesar de tener la preinscripción para acceder a 1º de la E.S.O. finalmente no se le ha permitido matricularse, lo que además ha dado como resultado que yo, como padre, lleve desde primeros de junio de 2008, obligado a dejar mi trabajo, para asumir la educación y equilibrar la debida armonía anímico-emocional de mi hija, muy minada obviamente. Situación que es insostenible a largo plazo, tanto laboral como económica y emocionalmente, por lo que el núcleo familiar que represento está en situación de total desesperación y desamparo. En su lugar y por presiones de Servicios Sociales y del Sistema Educativo, este curso me he visto obligado a matricularla en un colegio californiano, ligado a la Libre Educación.

Expuesto todo esto, le solicito se interese por buscar una solución a este caso. Le insto también a que, como paso previo en la consecución de los objetivos, que son claramente la inclusión educativa y social de Silvia, solicite (y me de traslado por escrito) un informe detallado y exhaustivo al Sistema Educativo y a las Instituciones implicadas para clarificar y cotejar posturas y realidades en este caso, dada la gravedad del mismo, para junto con una propuesta de soluciones consensuada conmigo, como tutor y protector de estos niños, se aclaren responsabilidades y se canalicen soluciones reales a esta lamentable situación, de la que, en modo alguno, no se deberían descartar posibles depuraciones y responsabilidades político-administrativas, llegado el caso.

Asimismo le comunico que como activista defensor de los derechos humanos de las personas con discapacidad, reconocidos en la aprobada Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (y especialmente en este caso a menores) y en el ejercicio de mi responsabilidad hacia los derechos de mis hijos haré público este escrito donde estime adecuado.

Atte.

Manuel Rodríguez González

06220 – Villafranca de los Barros (Badajoz)

Noticia en 20 Minutos sobre el caso de Silvia Rodriguez y aclaraciones de su padre Manuel Rodriguez sobre la misma

Filed under: Campaña en apoyo a Silvia y Manuel Rodriguez, Denuncia pública — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 14:32

Una niña lleva 17 meses sin ir a clase por miedo a las burlas de sus compañeros

Una niña lleva 17 meses sin ir a clase por miedo a las burlas de sus compañeros  (Imagen: 20MINUNTOS.ES)

Silvia, de espaldas, hace sus deberes. Lleva 17 meses sin ir a clase por miedo a sus compañeros. (Imagen: 20MINUNTOS.ES)

  • Silvia tiene 12 años y sufre un Trastorno por Déficit Atencional.
  • Cambió una vez de colegio, pero las burlas volvieron a aparecer.
  • Su padre denuncia abandono institucional.
  • Educación trata el caso como absentismo escolar.

  • JUANMA LÓPEZ-GUILLÉN G. 10.03.2010

¿Qué haría si su hija de doce años le contara esto?: "Hoy me han echado pegamento en la silla y me han llamado subnormal y chochona, como todos los días. Cuando me he sentado, todos mis compañeros se han apartado del banco. Uno de ellos me ha dado una patada y otro me ha dicho si quería que me enseñara el pito. Papá, por favor, por favor, no quiero volver nunca más al colegio".

Le dijo a la psicóloga que quería morirse, que no aguantaba másÉsta es la historia que le ha tocado vivir a Manuel Rodríguez, un padre de Villafranca de los Barros (Badajoz), que cansado de escuchar las quejas de su pequeña decidió no volverla a llevar al colegio. "La gota que colmó el vaso fue cuando le dijo a la psicóloga que quería morirse, que no aguantaba más", contó desesperado a 20minutos.es Manuel, el padre de la pequeña.

Desde entonces han pasado 17 meses y Manuel, único cabeza de familia, se ha visto obligado a dejar su trabajo como funcionario en la Junta de Extremadura para atender a la pequeña. "Pedí una excedencia para dedicarme exclusivamente a mi hija. La he matriculado en una escuela californiana de educación a distancia y la llevo a una terapeuta para intentar subirle el ánimo", explica.

Pero, ¿por qué se meten con Silvia? La pequeña sufre un Trastorno por Déficit Atencional (TDA) que ralentiza su aprendizaje y le impide relacionarse con normalidad. "Es como si en muchas ocasiones se quedara ausente, aislada", explica su padre. Por este motivo, desde que era muy pequeña se ha convertido en la diana de todas las burlas de sus compañeros de clase de los que ella misma dice que "no hay ninguno bueno. Todos mis compañeros se meten conmigo y los que no lo hacen no me hacen caso".

"Volvió a salir llorando"

La situación que estaba viviendo Silvia intentó solucionarse hace unos años con un cambio de colegio. La Consejería de Educación de Extremadura, conocedora de las numerosas quejas de Manuel, concedió el cambio de centro de Silvia. Su expediente fue trasladado del colegio Santa María de La Coronada al José Rodríguez Cruz.

Un niño le bajó los pantalones a mi pequeña en clase de gimnasia para que todos se rieran de ella"No cambió nada de nada. Al poco tiempo mi hija empezó a volver a salir llorando desesperada del colegio. Incluso, un día me enteré por una madre de una compañera de que un niño le había bajado los pantalones a mi pequeña en clase de gimnasia para que todos se rieran de ella. Fue entonces cuando hablé con el centro y pedí un cambio de aula, pero la dirección no me lo concedió. Decían que eran cosas mías", recuerda el padre de Silvia.

Una versión con la que no está de acuerdo el colegio. "Un día sin más dejó de traer a su hija a clase. Empezó con que si todos los niños se metían con ella y que no hacíamos nada. Una decisión que no entendían los profesores, porque Silvia era una buena estudiante y el único problema que tenía era que le costaba relacionarse. Ahora es cuando no se relaciona", señaló a este diario el director del centro. También explicó que pasados unos días puso el caso de absentismo escolar en conocimiento de la Consejería de Educación para que actuasen.

Por su parte, Educación explicó a este diario que "se intentó convencer al padre en múltiples ocasiones para que volviera a llevar a su hija al colegio", pero que "no se consiguió nada". Por este motivo, su caso pasó a ser estudiado por una comisión de absentismo escolar y, finalmente, a la Fiscalía de Menores para que actuasen los Servicios Sociales, según explicaron fuentes de la Consejería de Igualdad y Empleo de la Junta de Extremadura.

Las mismas fuentes no pudieron concretarnos en qué estado se encuentra el expediente de la pequeña Silvia que lleva 17 meses en casa sin acudir al colegio.

"No volverá a desear morirse"

Manuel Rodríguez, padre de Silvia, lo tiene claro: "No llevaré a mi hija al colegio si no me dan una solución", asegura. Sabe que en España la educación es obligatoria para los menores de 16 años y que si no cesa en su intención –de no escolarizar a su hija– Asuntos Sociales pueden quitarle la custodia. Además, Miguel explicó que su situación económica es límite porque viven de una paga por minusvalía (perdió una mano mientras trabajaba), pero que pronto no le dará el dinero para llegar a final de mes. Por este motivo, Manuel explicó que no descarta ponerse en huelga de hambre, pero que su hija "no volverá a desear morirse".

ACLARACIONES de Manuel Rodriguez A LA NOTICIA por considerar que no se ciñe fielmente a lo manifestado al medio.

– La niña no va a clase por no permitírsele matricular en 1º de la ESO, donde debería estar al día de hoy. Obligada a salir del colegio en octubre de 2008 por ese bullying consentido.

“Uno de ellos me ha dado una patada”: Las patadas y algún que otro golpe se dieron en el antiguo colegio, no en este al menos que yo sepa. En este lo que si ha habido como en el anterior han sido burlas, marginación negativa, vejaciones, aislamiento, exclusión, ninguneo, apatía hacia la niña, insultos y mucha falta de respeto e intolerancia hacia su problemática.

“Le dijo a la psicóloga que quería morirse”: Esa afirmación se dijo a la pediatra del ambulatorio de mi localidad, tras acercarnos por vía de urgencia, tras salir del colegio llorando como en muchas otras ocasiones.

"La gota que colmó el vaso fue cuando le dijo a la psicóloga que quería morirse, que no aguantaba más": La gota que colmó el caso fue el día 10 de octubre cuando varios niños la amenazaban con darle una hostia si no corría y perdía en un juego, tras ser increpada por otro llamándole tonta, tras ser motivo de burla de una mala compañera que detrás de ella iba haciendo el papel de llorica; tras ridiculizarla otros luego y realizando movimientos obscenos uno de ellos mientras le decía, toca, toca refiriéndose a sus partes. Finalmente en clase el tutor le pregunta en una ocasión y la niña despistada por esa inatención que sufre al preguntar por dónde va el maestro pasa de ella y la recrimina como si su trastorno fuera voluntario, soltando luego un improperio típico de charlatán de feria.

la llevo a una terapeuta para intentar subirle el ánimo": eso se realizó el año pasado y el anterior siendo las sesiones psicológicas pagadas de mi bolsillo, puesto que el Sistema Educativo me negó unilateralmente las ayudas económicas que hay, para estos niños, de forma represiva, pues incluso, Consejera, Directoer General de Política Educativa, Jefa de Atención a la Diversidad, inspectoras, E.O.E.P. me habían comentado que se le ofrecería; entre otras cosas porque mi hija cumplía todos los parámetros para ello.

Un niño le bajó los pantalones a mi pequeña en clase de gimnasia para que todos se rieran de ella": esta afirmación no la he realizado yo, aunque es cierto que se dio esa situación, pero en el antiguo colegio, de la que me enteré, dado que comencé a ver asustada a mi hija, por una madre de una compañera de la niña a la que le había sucedido el mismo hecho y por el mismo niño.

Fue entonces cuando hablé con el centro y pedí un cambio de aula”: El cambio de aula se pidió al Director del centro antes del comienzo del curso y luego al poco, dada la dinámica de acoso y derribo hacia mi hija, al Jefe de Servicio de Inspección y Evaluación de la Consejería de educación, negándoseme en diciembre por el Director General de Política Educativa, a pesar de habérselo solicitado con carácter urgente en octubre. Ese cambio era una de las cosas que se solicitaban para la reincorporación al aula de mi hija, pero como digo tampoco se verificó.

Respecto a lo que se comenta por parte del Sistema Educativo, a pesar de muchas falacias no voy a entrar a matizar, ya que mi intervención con este comentario es aclarar situaciones que no se han adecuado a lo dicho por mí a este diario.

Manuel, padre de esa niña.

 

¡Fuera Perros!

Filed under: Campaña en apoyo a Silvia y Manuel Rodriguez, Denuncia pública — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 12:58

Por lo visto al colegio le parece normal que a una niña se la bajen los pantalones, se la insulte y se la haga pasar los ratos que se la ha hecho pasar, hasta el punto de la niña querer morirse. (Todo ello acreditado con informes médicos) Pero todavía el tio bruto del director del colegio  y su comparsa en un ataque de hipocresía, nos viene a decir lo preocupados que se sienten después de 17 meses sin ir al colegio y que lo que pueden tardar aun se desconoce porque está en manos de la fiscalía, que por otra parte es la misma que ignoró desde el principio la petición de la abogada de oficio de Manuel.

Para más inri nos dice el tio, ya que para mi como ciudadana no se merece mejor respeto desde el momento en que está encubriendo una vulneración de derechos humanos,  que intentaron convencer a Manuel y no le convencieron ¿De qué querían convencerle, de consentir que a su hija la acosaran porque hasta el cambio de aula que solicitó para evitar estos atropellos  le fue desestimado?

Quizás cuando quieran resolver a Silvia se le haya pasado la edad de escolarización, Manuel pasará  a la historia como el padre que ni se preocupó por llevar a su hija al colegio, por mucho que pesen más la colección de reclamaciones de que dispone que lo que es su propio peso,  solo porque era un manías y no dejaba que a su hija la bajaran  los pantalones, los alegres muchachitos cachorrillos de un sistema educativo perfecto ideado y consentido por la progresía del imperio extremeño, mientras que el director  y comparsa ascendiente y descendiente,  dormirán a pierna suelta  como cerdos , llamando exagerados a otra niña y a otra familia que serán nuevamente víctimas de esto.

Esta es la aplicación de derechos humanos que imponen las instituciones, lavándose  las manos y  culpando  a las víctimas de sus atropellos. ¡Manda güevos!

¡Fuera Perros!

Una niña lleva 17 meses sin ir a clase por miedo a las burlas de sus compañeros

Una niña lleva 17 meses sin ir a clase por miedo a las burlas de sus compañeros  (Imagen: 20MINUNTOS.ES)

JUANMA LÓPEZ-GUILLÉN G. 10.03.2010

¿Qué haría si su hija de doce años le contara esto?: "Hoy me han echado pegamento en la silla y me han llamado subnormal y chochona, como todos los días. Cuando me he sentado, todos mis compañeros se han apartado del banco. Uno de ellos me ha dado una patada y otro me ha dicho si quería que me enseñara el pito. Papá, por favor, por favor, no quiero volver nunca más al colegio".

Le dijo a la psicóloga que quería morirse, que no aguantaba másÉsta es la historia que le ha tocado vivir a Manuel Rodríguez, un padre de Villafranca de los Barros (Badajoz), que cansado de escuchar las quejas de su pequeña decidió no volverla a llevar al colegio. "La gota que colmó el vaso fue cuando le dijo a la psicóloga que quería morirse, que no aguantaba más", contó desesperado a 20minutos.es Manuel, el padre de la pequeña.

Desde entonces han pasado 17 meses y Manuel, único cabeza de familia, se ha visto obligado a dejar su trabajo como funcionario en la Junta de Extremadura para atender a la pequeña. "Pedí una excedencia para dedicarme exclusivamente a mi hija. La he matriculado en una escuela californiana de educación a distancia y la llevo a una terapeuta para intentar subirle el ánimo", explica.

Pero, ¿por qué se meten con Silvia? La pequeña sufre un Trastorno por Déficit Atencional (TDA) que ralentiza su aprendizaje y le impide relacionarse con normalidad. "Es como si en muchas ocasiones se quedara ausente, aislada", explica su padre. Por este motivo, desde que era muy pequeña se ha convertido en la diana de todas las burlas de sus compañeros de clase de los que ella misma dice que "no hay ninguno bueno. Todos mis compañeros se meten conmigo y los que no lo hacen no me hacen caso".

"Volvió a salir llorando"

La situación que estaba viviendo Silvia intentó solucionarse hace unos años con un cambio de colegio. La Consejería de Educación de Extremadura, conocedora de las numerosas quejas de Manuel, concedió el cambio de centro de Silvia. Su expediente fue trasladado del colegio Santa María de La Coronada al José Rodríguez Cruz.

Un niño le bajó los pantalones a mi pequeña en clase de gimnasia para que todos se rieran de ella"No cambió nada de nada. Al poco tiempo mi hija empezó a volver a salir llorando desesperada del colegio. Incluso, un día me enteré por una madre de una compañera de que un niño le había bajado los pantalones a mi pequeña en clase de gimnasia para que todos se rieran de ella. Fue entonces cuando hablé con el centro y pedí un cambio de aula, pero la dirección no me lo concedió. Decían que eran cosas mías", recuerda el padre de Silvia.

Una versión con la que no está de acuerdo el colegio. "Un día sin más dejó de traer a su hija a clase. Empezó con que si todos los niños se metían con ella y que no hacíamos nada. Una decisión que no entendían los profesores, porque Silvia era una buena estudiante y el único problema que tenía era que le costaba relacionarse. Ahora es cuando no se relaciona", señaló a este diario el director del centro. También explicó que pasados unos días puso el caso de absentismo escolar en conocimiento de la Consejería de Educación para que actuasen.

Por su parte, Educación explicó a este diario que "se intentó convencer al padre en múltiples ocasiones para que volviera a llevar a su hija al colegio", pero que "no se consiguió nada". Por este motivo, su caso pasó a ser estudiado por una comisión de absentismo escolar y, finalmente, a la Fiscalía de Menores para que actuasen los Servicios Sociales, según explicaron fuentes de la Consejería de Igualdad y Empleo de la Junta de Extremadura.

Las mismas fuentes no pudieron concretarnos en qué estado se encuentra el expediente de la pequeña Silvia que lleva 17 meses en casa sin acudir al colegio.

"No volverá a desear morirse"

Manuel Rodríguez, padre de Silvia, lo tiene claro: "No llevaré a mi hija al colegio si no me dan una solución", asegura. Sabe que en España la educación es obligatoria para los menores de 16 años y que si no cesa en su intención –de no escolarizar a su hija– Asuntos Sociales pueden quitarle la custodia. Además, Miguel explicó que su situación económica es límite porque viven de una paga por minusvalía (perdió una mano mientras trabajaba), pero que pronto no le dará el dinero para llegar a final de mes. Por este motivo, Manuel explicó que no descarta ponerse en huelga de hambre, pero que su hija "no volverá a desear morirse".