Diversidad funcional o la autogestión individual de nuestras vidas.

27 junio 2010

Reconoce, denuncia, combate y aíslate del Mobbing, solo así podrás erradicarle.

Filed under: Información, Psicología — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 12:45

 

Perfil del acosador y de la víctima.

Agresor

Según Rodríguez López en su libro El Acoso moral en el trabajo define a estas personas como " resentidas, frustradas, envidiosas, celosas o egoístas, teniendo uno, o varios o todos estos rasgos en mayor o menor medida. Están necesitadas de admiración, reconocimiento y protagonismo y lo que quieren es figurar, ascender o aparentar, aun cuando simplemente deseen hacer daño o anular a otra persona.

El principal problema que presenta el mobbing es como detectar al agresor ya que la imagen que proyecta hacia el exterior es bastante positiva. Generalmente no es consciente del daño psicológico que puede ejercer y no conoce el significado del término equidad.

El acosador moral, a diferencia de otro acosador como puede ser sexual mantiene hasta el último momento ( la sentencia condenatoria) e incluso después, la convicción interna de no haber hecho nada malo, sino el ser estricto con su trabajo. Así como en el acoso sexual, el sujeto activo que es demandado o denunciado, suele interiorizar a la llegada a los tribunales que algo ha hecho (…bueno, es cierto que ese día me pasé un poco…), aunque acto seguido intente desdramatizar su comportamiento con frases como "… pero no hay que tener una mente estrecha" o "estamos en una sociedad liberalizada" u otras similares.

El sujeto activo de la presión laboral tendenciosa no es consciente en ningún momento anterior al juicio, de que algo malo ha hecho, pues entiende que lo único que ha hecho es cumplir estrictamente con su trabajo, y si está ahí es por los problemas personales que tiene el demandante o denunciante. La sorpresa que genera el desarrollo del juicio en sujeto activo, escuchando al abogado a los testigos de la parte instante, suele ser mayúscula terminando con un rostro claro de incredulidad. La autoconfianza en su comportamiento, se muestra así, como un factor claramente diferenciador entre el acosador moral, y el acosador sexual.
Con carácter general los mobbers o agresores no se centran en sujetos serviciales y disciplinados. Lo que parece que desencadena su agresividad y toda la serie de conductas de acoso es la envidia por los éxitos y los méritos de los demás, entendida esta envidia como un sentimiento de codicia, de irritación rencorosa, que se desencadena a través de la visión de felicidad y de las ventajas del otro.

Muy probablemente lo que subyace en el fondo es el miedo de los hostigadores hostigadores a perder determinados privilegios, por lo que la ambición desenfrenada empuja a eliminar drásticamente cualquier posible obstáculo que se interponga en el camino. Cuando hablamos de agresor conviene hacer una distinción entre aquellos que colaboran con el comportamiento agresivo de forma pasiva, y que analizaremos más detalladamente en el apartado dedicado al entorno, y aquellos que protagonizan la agresión practicándola de forma directa.
Marie-France Hirigoyen, en su obra El acoso moral, nos proporciona una serie de características propias de las personalidades narcisistas que nos pueden ayudar a detectar un perseguidor u hostigador en el lugar de trabajo:

– El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.
– Le absorben fantasías ilimitadas de éxito y de poder.
– Se considera especial y único.
– Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.
– Piensa que se le debe todo.
– Explota al otro en sus relaciones interpersonales.
– Carece de empatía aunque pueden ser muy brillantes socialmente.
– Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.
– Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.

Siguiendo a esta misma autora podemos afirmar que los narcisistas tienen algunas características propias de los paranoicos aunque no lo son:

  • Los perversos narcisistas pueden presentarse como moralizadores y suelen dar lecciones de rectitud a los demás.
  • Tienen una gran rigidez psicológica, obstinación, intolerancia, racionalidad fría, dificultad para mostrar emociones positivas y desprecio al otro.
  • Muestran desconfianza, un temor exagerado de la agresividad ajena, sensación de ser la víctima de la crueldad del otro, celos, suspicacia.
  • Suelen hacer juicios equivocados, interpretan acontecimientos neutros como si fueran adversos.

El acosador tiene claras sus limitaciones, deficiencias y su incompetencia profesional, siendo consciente del peligro constante al que está sometido en su carrera. Es el conocimiento de su propia realidad lo que les lleva a destrozar las carreras de otras personas.

El profesor J. L. González de Rivera y Revuelta señala la existencia de individuos que manifiestan una ausencia total de todo tipo de interés, aprecio o aspiración hacia lo excelente, situación esta que puede dar lugar a cierto tipo de patología que engloba bajo el término general “trastorno de mediocridad”. El autor señala tres tipos de mediocridad: simple, inoperante y, por último, una especialmente peligrosa denominada "mediocridad inoperante activa”.

El sujeto afectado por el síndrome de mediocridad inoperante activa (MIA), tiene grandes deseos de notoriedad. Despliega una gran actividad que no sirve para nada, es decir es totalmente inoperante, generando gran cantidad de trabajo inútil que impone a los demás, destruyendo así su tiempo e intentando introducir todo tipo de controles y obstáculos destinados a dificultar las actividades realmente creativas.

La acción ejecutada por el hostigador del mobbing, puede ser iniciada de manera individual pero que después puede seguir siendo ejecutada en forma conjunta tomando como cómplices a sus compañeros de trabajo; dichos compañeros de trabajo son inducidos por el promotor del mobbing, a través del deterioro de la víctima demostrando el hostigador al esto de quienes integran el lugar de trabajo que la víctima se desempeña de manera deficiente y perjudicial para al propia empresa debido al deterioro físico y psicológico sufrido por la víctima del mobbing como la pérdida de peso, falta de interés en las tareas que desempeña, distracción, fatiga, cansancio, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, etc.

Victimas

No se puede afirmar que exista un perfil psicológico que predisponga a una persona a ser víctima de acoso u hostigamiento en su lugar de trabajo. Esto quiere decir que cualquier persona en cualquier momento puede ser víctima. Únicamente debe ser percibida como una amenaza por un agresor en potencia y encontrarse en un entorno favorable para la aparición del fenómeno.

Las víctimas del mobbing no tienen porqué ser siempre personas débiles o enfermas desde un punto de vista psicológico, ni personas con rasgos diferenciales marcados o que presenten dificultades a la hora de relacionarse socialmente. Al contrario en muchos casos nos encontramos que las víctimas se autoseñalan involuntaria e inconscientemente como dianas o blancos ante los ojos del agresor, precisamente por enfrentarse directamente al acoso.

Esta percepción del acosador con respecto a su víctima es lo que hace que nazca una necesidad de mentir, desacreditar y enfrentarla al resto del grupo. Para ello el acosador no se encuentra solo, sino que encuentra en los demás –aunque sea en su pasividad-, la fuerza suficiente para destrozar psicológicamente a su víctima.

Nada tiene que ver la imagen que pretende proyectar el acosador de su víctima con la realidad. Mientras que esa imagen pretende reflejar una persona poco inteligente y holgazana, los acosados a menudo suelen ser inteligentes y trabajadores.

Las víctimas son personas que ante los ojos de su verdugo se aparecen como envidiables, debido a sus características positivas -a menudo se trata de personas carismáticas que tienen grandes habilidades para las relaciones sociales -, sobre todo si son inconformistas y gracias a su inteligencia y preparación cuestionan sistemáticamente los métodos y formulas de organización del trabajo que les vienen impuestos.

Otra de sus características es su predisposición al trabajo en equipo, ya que no dudan un instante en colaborar con sus compañeros, facilitándoles cuantos instrumentos y medios estén a su alcance en pro de la consecución de los objetivos colectivos.

En algunos supuestos los agresores llegan a envidiar incluso las condiciones favorables de carácter extralaboral de sus víctimas como pueden ser las relativas a una vida social y familiar satisfactorias.

Fuente: Uni>ersia

Anuncios

18 enero 2010

Medita y acepta, pero si además puedes, combate.

Filed under: Psicología — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 2:59

La psicología apuesta por ejercitar la atención y la aceptación del presente

Los profesionales usan la meditación para aliviar dolores y manejar emociones  |  Este tipo de prácticas influye en la capacidad de controlar emociones  |  El "mindfulness" también se emplea en la formación de directivos

ANA MACPHERSON

Por si alguien tiene dudas, basta pasar un rato en un autobús e ir mirando. Hablar por teléfono, estudiar, conducir, conversar, besar, dormir. Todos esos verbos se suelen conjugar a la vez, al menos, de dos en dos, además de viajar. Es difícil encontrar a una persona que sólo viaje y mire.

La multitarea está presente en la visita al médico, que da la sensación de escuchar a medias porque a la vez mira la historia clínica, apunta los síntomas, calcula la medicación y parece de paso estar con la cabeza en los otros pacientes que le quedan; en el ir a recoger a los niños al colegio o hacer la compra y de paso ir contestando mensajes telefónicos y encajarlo todo en el plan de extraescolares; en dar respuesta a llamadas y al correo electrónico en un dos por uno mientras la cabeza va preparando el siguiente contacto. Realmente difícil hacer una sola cosa cada vez.

En medio de este desasosegante entorno, la psicología empieza a apostar por parar, atender y meditar. La meditación como herramienta terapéutica. La atención plena, enfocando con intensidad el momento. Ese modo de gestionar este malestar emocional y esta dispersión se llama mindfulness (atención plena) y bebe de la meditación oriental. "La meditación atenta es un método cognitivo, un entrenamiento mental experimental y no una práctica sectaria", aclara Isabel S. Larraburu, psicóloga, colaboradora habitual del Magazine y autora del libro Atención plena (editorial Temas de Hoy).

Esta línea de tratamiento psicológico, que se empieza a introducir en los años setenta pero que se desarrolla ya en este siglo, se utiliza especialmente en la reducción del estrés, en el trastorno límite de la personalidad, también para convivir con el dolor crónico y para evitar las recaídas en la depresión y también en el liderazgo en la empresa. "Es un método cognitivo que tiene como finalidad su aplicación en todas la esferas de la actividad cotidiana", describe Larraburu.

Las palabras clave de esta modalidad terapéutica son atención y presente. No pasar de puntillas y más o menos enterarse de lo que ha pasado a dos pasos de uno, sino quitarse los auriculares cuando uno corre por la acera y percibir claramente la propia respiración, los coches que le rodean, el árbol junto al que se pasa, los otros viandantes. Se trata de lograr una percepción intensa, atenta y presente. Y volver a ella cada vez que otro pensamiento se cruza.

En el mundo empresarial se lleva también el mindfulness. Psicólogos que asesoran en la dirección y gestión emplean cada vez más esta corriente. En su caso, la atención plena se traduce en el fomento de la autogestión, la capacidad de escucha, de aceptación de críticas, en no tener miedo a cómo uno es, en ser capaz de admitir errores, en saber ver en qué es bueno cada uno de los que le rodean, en saber pedir ayuda… "Los resultados de este liderazgo maduro se suelen notar en el clima de trabajo y la motivación y eso, influye en los resultados", señala el profesor de Dirección de Recursos Humanos de Esade Ceferí Soler.

En el terreno de los problemas graves de salud, como en trastorno límite de personalidad (TLP), se le considera uno de los tratamientos más eficaces porque da herramientas a personas hipersensibles a toda clase de estímulos y muy impulsivos para darse cuenta de lo que les pasa, aceptar que uno es así y no regodearse en su rabia, en su malestar, en su sensación de vacío. El entrenamiento proporciona a los pacientes conciencia de lo que ocurre y cierta distancia de observación. "Es muy distinto pensar que eres horrible y gorda que darte cuenta de que te viene ese pensamiento y que es sólo eso, un pensamiento", explica la psicóloga Mónica Lavilla, experta en TLP. El aprendizaje de esa atención plena incluye observarse a sí mismo y al entorno tal cual, sin emitir juicios. Intenta proporcionar herramientas para entender lo que les pasa, aprender a no juzgar ni juzgarse (importante, porque muchos TLP sufren intenciones suicidas), pensar con calma para decidir qué hacer y domar así una impulsidad que trastoca profundamente sus vidas.

También se emplea ante el dolor crónico, cada vez más en los enfermos de cáncer. El entrenamiento en la atención ayuda a delimitar el dolor como tal sin que este lo ocupe todo. Tomar esa distancia sobre lo que a uno le pasa da también posibilidad de decidir qué puede hacer para modificar el momento, relajarse, dar una vuelta, distraerse…

En un terreno más leve, una de las mayores fuentes de sufrimiento psicológico actual es probablemente la falta de adaptación rápida a los cambios. Herederos de un modelo de sociedad con férreas estructuras (de pareja, de trabajo, de educación, de modelo social) lo más difícil es adaptarse a esos cambios a pesar de que la realidad en la que se está insertado es precisamente cambiante, y cada vez a mayor velocidad. "La discrepancia entre lo que se cree que debería ser y lo que es suele ser el problema principal", señala la psicóloga Isabel S. Larraburu. El tratamiento de ese sufrimiento pasa por ganar agilidad y flexibilidad frente a esos cambios y para eso también se usa la atención intensa. "Se trata de estar en el presente, percibirlo atentamente, notar cada cosa que nos rodea, identificar lo que nos pasa sin pretender reaccionar. Esa atención intensa permite mirar lo que pasa con cierto desdoblamiento, como desde fuera, proporciona buena información y nos hace más ágiles". Sin dejarse llevar por cuentos de hadas o por ideas de lo que debería ser, sino observando y adaptándose a la realidad tal cual es.

"Hay días que se lleva bien que te miren como un ser raro", explicaba recientemente en Barcelona el filósofo suizo Alexandre Jollien, que vive con una parálisis cerebral. "Y hay días que eso te hiere. Es algo a lo que te tienes que enfrentar cada día. Cuando aceptas que un día sí puedes afrontarlo y otros no resulta más fácil. Es la clave".

¿Qué sociedad estamos creando?

Filed under: Psicología — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 2:37

Llega la generación ´ni-ni´

Más de 700.000 jóvenes españoles menores de 34 años ni estudia ni trabaja. La falta de expectativas, la incertidumbre y el desánimo caracterizan su existencia

 

Los jóvenes que pertenecen a la llamada generación ´ni-ni´ conceden una gran importancia al ocio, mientras que el trabajo no está entre sus prioridades.

Los jóvenes que pertenecen a la llamada generación ´ni-ni´ conceden una gran importancia al ocio, mientras que el trabajo no está entre sus prioridades.  L.O.

JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ. VALENCIA Presos de la devastación laboral que agudiza día tras día la crisis económica de ámbito internacional, la llamada generación ´ni-ni´, aquellos jóvenes que con el paso irremediable del tiempo ni estudian ni trabajan, con lo que, en teoría, viven de sus padres, no deja de crecer. Se trata de un nuevo fenómeno social que, a la vista de los datos (según la Encuesta de Población Activa, en España hay 712.735 ´ni-nis´, el 6% de la población menor de 34 años), comienza a ser preocupante.
La grave recesión —que según los expertos va para largo— dispara este índice entre una población que bien podría llamarse como ´generación perdida´ dada su falta de expectativas, incertidumbre, desánimo y falta de ilusiones a la hora de plantearse un proyecto de vida donde el trabajar sea algo prioritario.
La quinta oleada del Observatorio de Inserción laboral de los Jóvenes 2008 detecta que el 5,6% de los jóvenes de 16 a 30 años en el mercado laboral en España (entendido como aquellos jóvenes que han trabajado o han buscado empleo en los últimos 5 años o actualmente están trabajando), se encuentran en la situación de "ni estudian ni han trabajado nunca". Más del 60 por ciento de estos jóvenes son hombres. Alrededor del 55% se sitúa entre los 16 y los 18 años, por tanto podríamos hablar de una situación ´ni-ni´ incipiente. Según José María Peiró, coautor del Observatorio de Inserción Laboral de los Jóvenes de 2008, los llamados ´ni-ni´ se diferencian del resto de jóvenes porque valoran en mayor media la familia y el tiempo libre de ocio, y menos el trabajo y la participación social. Es decir, cuando se pide a los jóvenes que distribuyan un total de 10 puntos entre los aspectos mencionados, en función de la importancia que ellos conceden a cada uno en su vida, el trabajo es el que menores puntuaciones recibe.
Cambio de valores. Para el profesor titular de Psicología Social de la Universidad de Valencia Ismael Quintanilla, la llamada generación ´ni-ni´ se relaciona con el cambio de valores que estamos experimentando en un sociedad cada vez más "mostrativa y potsmoderna". Según este experto en psicología social, cuatro dimensiones agrupan los valores más significativos de esta ´nueva era´ de jóvenes. La primera es la instrumentalidad: las cosas se hacen para obtener algo, es más importante el "para qué" que el "por qué". La segunda es el individualismo: "todo a mi medida, para mi y según mis deseos, el egoísmo es bueno: es un valor en alza proclamado por la economía neoliberal". La tercera, la instantaneidad: "lo quiero ya, luego es tarde". Y la cuarta, la sensualidad: "las cosas, lo que hago, deben producir emociones positivas, el esfuerzo es un valor a la baja; también lo proclama (de alguna manera) el neoliberalismo: la gente hace cosas según la ley del mínimo esfuerzo máximo beneficio".
Quintanilla se pregunta: "¿dónde están los ejemplos que pueden seguir los jóvenes y adolescentes?: en los políticos, los banqueros, los ´famosetes´… El resultado de todo ello es la generación ´ni-ni´: una sociedad que confunde el bienestar con la felicidad, cada vez más desorientada y confundida".

17 septiembre 2009

Cualquiera puede alcanzar su propia meta.

Filed under: Psicología — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 12:15

Algunas personas, frente a la búsqueda de una meta se preguntan en ocasiones por qué las cosas pueden salir tan bien o tan mal sin encontrar explicación alguna y atribuyéndolo sin más al factor suerte. Creyendo con ello en milagros inexistentes o por el contrario adoptando la postura cómoda de culpar a un entorno que les fue hostil, quizás porque no quieren, no saben o no pueden reconocer que les ha faltado voluntad y destreza.

Quizás esto, nos  ayude y nos refresque. (M.A.S.H)

La fórmula del éxito

Por  Anthony Robbins

1. Definición de Metas: Definir exactamente y con precisión los resultados que se quieren conseguir, saber que se desea a partir de la puesta en práctica del conocimiento especializado.

2. Pasar a la acción: Es necesario llevar a la práctica acciones concretas para lograr los resultados que nos hemos planteado.

3. Desarrollar la agudeza sensorial: Es la revisión continua de las acciones, actitudes y hábitos que estamos ejecutando en relación a los resultados que estamos obteniendo, con el fin de determinar el grado de acercamiento o alejamiento a nuestro objetivo, bien sea por defecto o por exceso.

4. Flexibilidad: El factor anterior conlleva a la posibilidad de efectuar los ajustes necesarios para modificar el rumbo de nuestra conducta y estrategias en función de la consecución de nuestras metas.

Junto a esta fórmula Anthony Robbins define algunos factores potenciadores ya que sirven de impulso para hacer lo necesario para triunfar y son activadores básicos que pueden garantizar el éxito.

1. Pasión: Es la fuerza interior o impulso interno que mueve hacia la ejecución de acciones de una manera enérgica, para lograr las metas planteadas.

2. Fe: Tiene que ver con el poder de las creencias. Afirma que es nuestra fe en lo que somos y la certidumbre interna de alcanzar nuestras metas es lo que determina los resultados que obtendremos.

3. Estrategia: Los pasos, acciones y recursos específicos a utilizar para el logro de la meta.

4. Claridad de valores: Son determinantes los juicios de orden ético, moral y práctico que sustentan nuestra estructura personal, porque están relacionados con el sistema de creencias que sustenta nuestra visión del bien y del mal. Por lo tanto debe existir congruencia entre las metas que nos planteamos y nuestros valores.
5. Energía: Tiene que ver con la vitalidad que se necesita para actuar en el orden físico, intelectual y psicológico, a fin de aprovechar al máximo nuestras posibilidades y por ende, las oportunidades que se nos presenten.

6. Poder de adhesión: Posibilidad de conectar y establecer relaciones con las demás personas, lo que tiene que ver con la actitud para comunicarse con el entorno.

7. Maestría en las comunicaciones: Para lograr el triunfo es necesario comunicarnos de manera óptima, tanto interna como externamente. Todos estos elementos están íntimamente relacionados y son parte de un sistema de apoyo básico para lograr el éxito.

Anthony Robbins

7 junio 2009

"Si te vas quejando te hundes"

Filed under: Psicología — Mª Ángeles Sierra Hoyos @ 11:25
LUIS ARBEA ARANGUREN | FILÓSOFO Y PSICÓLOGO

– Pionero del basket navarro, asume con la misma deportividad con la que corría maratones que la silla de ruedas va a ser su próxima compañera. Lo explica en su último libro, un manual de ayuda y pisicología positiva

GABRIEL ASENJO.. PAMPLONA. Domingo, 7 de junio de 2009 – 04:00 h.

Profesor de psicología en la UNED, filósofo de carrera y poeta con obra editada, ha dedicado media vida a través del Gobierno de Navarra a formar docentes vocacionales, de los que trabajan en educación especial. Pamplonés de 59 años, con dos hijas y dos nietos, pese a su condición de paciente avisado de que pierde el movimiento, ha ido de universidad en universidad como profesor fabricante de optimismo señalando hojas de ruta vitales que ahora explica en su libro Sos..

.Conviviendo con la esclerosis múltiple (Pirámide. Psicología Útil), una confesión personal que, según prologa el psicólogo Javier Urra, "emana poesía y trasmite felicidad aunque objetivamente su situación no la facilite".

Arbea enseña a dar las gracias y a salir del zaguán de las sombras, y justifica el humor y la poesía de su obra por la intención de "suavizar lo pesaroso y mustio de las continuas referencias a un proceso degenerativo, como herramientas de hacer más soportable la dura realidad". "Detrás de cada lágrima se esconde una estrella, por eso ninguna experiencia traumática nos debe robar la cuna", afirma. Más que un manual de psicología y de autoayuda para quejicas y pesimistas asegura que la primera parte del libro la considera como "una novela psicológica autobiográfica" ; la segunda parte como "un ensayo psicológico novelado".

Pionero del baloncesto en los tiempos de Oberena y Argaray. O sea, trabajando y entrenando la inteligencia motriz. ¿Cómo se digiere una patología que le coarta el ejercicio del movimiento?

Haciendo un esfuerzo por redescribir la importancia de la inteligencia emocional , apostando por la inteligencia relacional y acudiendo a la inteligencia del amor.

Destaca usted que ahora, con su enfermedad, no es más feliz que antes, pero no es menos feliz que hace años.

Es que eso es lo que hay. Ahora que uno está más limitado y que ha restringido sus relaciones sociales y un montón de cosas, puede ser menos feliz; pues da la casualidad que no. ¿Por qué? Porque soy así y porque me he ejercitado en lo que predico. Trato de evitar que no me supere la enfermedad y de superar a la sociedad. Soy igual que hace once años, pero con un envoltorio distinto de un cuerpo roto, descuadernado.

En una sociedad que cultiva el cuerpo, la salud y del confort, invita usted a vivir como si no tuviésemos la enfermedad. ¿Cómo conseguirlo?

No sé, pero lo que sí sé es el porqué. Por pura praxis, porque como te vayas quejando te hundes. Si te acostumbras a verlo todo negro no disfrutas de la vida. Quejarse es valorar lo negativo de tu vida. Pero no planteo reducir lo negativo. Planteo que las emociones negativas coexistan con las positivas. O sea, sigo con los mismos celos, con la misma mala uva, con la ira, la envidia… pero siendo más positivo.

Poeta y filósofo. ¿Cuáles han sido sus preguntas durante el proceso de su enfermedad?

Una: ¿Qué he hecho yo para merecer esto? Otra: ¿Dónde voy a acabar? Y tercera, más seria: ¿Cuál es el sentido de mi vida? Los teóricos dicen que los grandes traumas ayudan a reubicarte y a plantearte el sentido de la vida.

Asegura en su libro que podemos aprender a disfrutar más de la vida y cita a Teresa de Calcuta.

Estamos acostumbrados a identificar felicidad con bienestar, y bienestar con calidad de vida. Y la calidad de vida depende de cómo la entendamos, si la entendemos más profundamente o únicamente desde los parámetros del bienestar. Sin embargo la calidad tiene otros parámetros distintos a los que manejamos. Por eso hablo de Teresa de Calcuta. ¿Tenía calidad de vida en parámetros de bienestar y confort? Con otros parámetros de bienestar era muy feliz con una alta vida de calidad personal, y con algo mucho más profundo que es el bienestar psicológico. Trato de decir que se puede disfrutar de la vida estando superfastidiado en tu motricidad.

¿Y el optimismo, cómo se activa?

A partir de vivenciar lo positivo de la vida. Si todas las noches pensáramos en las tres o cuatro cosas del día por las que tengo que dar gracias a la vida, a mi familia, a la naturaleza o a Dios, entonces uno aprende a vivir en positivo. Es que siempre hay cosas positivas de nuestra vida que nos pasan inadvertidas. Se trata de concienciarlas y vivirlas. Si somos unos agonías veremos lo negativo. El progreso para la mejora personal ya está definido en Aristóteles. La jugada es: los actos repetidos hacen los hábitos y los hábitos hacen el carácter. Y el carácter, decía Heráclito, hace el destino. Y aunque parezca una tontería, es fundamental registrar y apuntar lo bueno de cada día. Lo que no apuntas no haces. Lo he comprobado en los cursos.

¿También escribe que somos maravillosos e iguales?

Efectivamente. Viene de que primero somos muy poquita cosa, una porquería, pero también somos maravillosos a partir de esa conciencia de pequeñez. Pero somos maravillosos porque somos personas. Y porque somos personas somos iguales. El culto al individualismo de los griegos a veces lo pasamos de rosca. En las culturas orientalistas el yo se diluye en el cosmos, pero tampoco hay que diluir el yo en el rebaño que es lo que intentan algunos políticos.

¿Cómo se reconstruye uno en el horizonte de la silla de ruedas?

Mucha gente que está en silla de ruedas me ha dicho que es el gran hallazgo y que proporciona libertad. Yo la rechazo porque es la confirmación de la gran invalidez. Pero ya he ido a ver modelos.

¿Qué trataba de trasmitir a sus alumnos pedagogos, dedicados a la educación en adolescentes con problemas y con necesidades especiales ?

Sistemática e históricamente hablaba de algo que no se entendía bien y se veía como algo romántico. Y es la importancia del amor en la educación. No un amor de meapilas ni paternalista, sino un amor desde el yo soy tú que indica respetar a la persona y la humanidad del ser deficitario. Hay que enseñar con emoción, cariño y mirando a los ojos. El amor no se toca en la universidad y hay que normalizarlo y bajarlo al terreno de lo científico.

¿Y ahora, en la UNED, qué mensaje subraya a los universitarios de psicología?

En teoría les formo para psicólogos o psicoterapeutas. Pero reivindico para la UNED un currículo sobre terapia o psicología positiva, el enseñar al psicólogo no tanto cómo curar la patología negativa, que es el enfoque médico, sino además enseñar cómo desarrollar nuestra parte positiva. Pero reconozco que al final estoy más centrado en la poesía y en la filosofía. Hasta Maslow, antes de morir, habla de instaurar la psicología de la trascendencia, la que explique el yo trascendente. Seligman, gurú y paladín de la psicología positiva termina hablando de la vida espiritual. Algo habrá.